Escribir es mi trabajo

Te encanta leer, te encanta sumergirte en historias diferentes y recorrer mundos nuevos, perseguir a infinidad de asesinos o enamorarte perdidamente del malote de la clase. Quieres continuar sagas, acabar una novela que te tiene completamente enganchado, compras libros en servidores de Amazon, La Casa del Libro, FNAC y ya te conocen, y te saludan.
¿Qué pasaría si tu autor o autora favoritos dejasen de publicar? ¿Qué pasaría si todas las editoriales cerrasen? ¿Qué pasaría si plataformas como la ya mencionada Amazon dejasen de ofrecer servicios a los autores y estos no se pudiesen autopublicar? ¿Te lo has preguntado alguna vez?
La piratería en la Literatura nos afecta a todos, y no solo en el tema «libros»; también en el cine, las series de televisión, el arte de cualquier tipo. Si entras en un portal pirata y decides descargarte una novela que está ilegalmente ahí, no solo estás cometiendo un acto ilegal, estás ayudando a que esas páginas tengan tráfico, crezcan y sigan robando el trabajo que otros hacemos y que nos da de comer. Porque escribir es nuestro trabajo, los escritores no vivimos del aire.
Hay portales y blogs que deciden hacer un recopilatorio de estas páginas, con la premisa de que eso solo afecta a las editoriales. ¿Has preguntando a los autores que están allí colgados si ellos han dado su permiso para que se distribuyan sus obras en esos servidores? ¿Realmente es justo decir que es lo que tu público te pide? Muchas de las novelas colgadas son autoeditadas, ¿cómo va a afectar eso a una editorial?
No obstante, eso solo es la punta del iceberg. A fin de cuentas, ese tipo de blogs y plataformas solo se aprovechan del tráfico que generan. Denunciar ese tipo de páginas no suele dar mucho resultado. La manera más efectiva de hacer que desaparezcan es que se pierdan en el olvido.
Esto nos afecta a todos, porque sin autores no hay historias, y sin historias, queridos lectores y el lectoras, no hay libros para leer.

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