ESPEJITO, ESPEJITO. CÓMO DESCRIBIR A TUS PERSONAJES

Dentro de la categoría de clichés de la Literatura, si hay alguno que está más estirado que un chicle es el de la descripción del protagonista, pocos párrafos del comienzo, donde se mira en una superficie reflectante y se describe físicamente. ¡No falla! Bueno, también tenemos autoras como Anne Rice que dedicaron toda una página introductoria a describir pormenorizadamente a su Lestat, no hagáis eso. Nadie se va a acordar que los vampiros tienen las uñas cristalinas, o miden 1’76 de estatura.

El tema de las descripciones es un pequeño problema en la Literatura. Todos queremos describir con todo lujo de detalles esa casa, ese jardín, esa montaña solitaria en la que reposa un dragón dormido. ¿Realmente hace falta? Sé que nos han enseñado que las descripciones estáticas es la única manera de describir pero no es así. Para eso entramos en el maravilloso mundo de… ¡Las descripciones dinámicas!

¿Qué son las descripciones dinámicas? La descripción del personaje o del escenario mientras este se desenvuelve en él.

Ejemplo de descripción estática:

La habitación de Marcos era pequeña, con un ventanal sucio que daba a un patio de escalera. Tenía las paredes azules, pósters de videojuegos, la mesa llena de apuntes y deberes que empezaban a estar carcomidos por el desuso. Al fondo, en el armario tenía camisas de cuadros y pantalones de pitillo, solo tenía un par de zapatillas de deporte que usaba a menudo.

Estoy convencida de que a estas alturas de la descripción, ni te acuerdas del color de las paredes ni del paisaje que ve Marcos todos los días. Normal, son datos que no sirven para nada. Vamos a intentarlo con una descripción dinámica:

Marcos entró furioso en su habitación. Tiró el móvil sobre la maraña de apuntes que tenía en el escritorio, cruzó de dos zancadas el cuarto y abrió la ventana de par en par. Una vecina le saludó desde el otro lado, ¡lo que le faltaba para su mal humor! Marcos cerró de golpe, dio media vuelta, abrió el armario y se colocó las zapatillas limpias que tenía bajo las camisas de cuadros y los pantalones de pitillo. ¡A tomar por saco, se iba a dar una vuelta a que le diese el aire!

¿A qué cambia la cosa? Te has hecho una composición de lugar sin apenas esfuerzo, has visto a Marcos moverse por la habitación sin problemas y no has tenido que forzar a tu mente a imaginar nada.

Pero a donde yo quería ir es a las descripciones de los personajes en sí. Podemos usar las descripciones dinámicas también. Inventemos más recursos que el manido espejo/retrovisor/escaparate para describir a nuestros protagonistas. Sé que quieres que los lectores se hagan una idea enseguida de tus personajes, que los vean y que empaticen con ellos, pero lo que un lector ve de los personajes son sus acciones, sus palabras, su forma de ser. Si quieres que sepan cómo son físicamente tienes que incidir en los detalles, ¡pero no a base de descripciones estáticas por el amor de Benedetti! Ninguna descripción es imprescindible a menos que aporte algo a la trama.

Pero si de verdad, de verdad de la buena, quieres describir a tu personaje porque te va la vida en ello, practica primero. Haz que tu personaje se desenvuelva en un escenario y descríbelo a base de acciones.

Quieres decir que Fulanita es la más hermosa del planeta, que tiene el cabello de seda con hebras de oro y sus piernas son tan largas como las patas de un taburete (¡eso lo he leído en un libro!); entonces, dedícate a que ella haga algo. ALGO.

Voy caminando por la calle, tengo que hacer unos recados. Me gusta el efecto que causo en la gente, hombres y mujeres me miran. Debe de ser por el color de mi pelo, brillante y sedoso, como hebras de oro. Quizás sea por la sonrisa de medio lado que dibujo cuando siento sus miradas en mí. Camino con andares felinos, con mis piernas largas y esbeltas, nadie puede resistirse a mirarlas.

No sabemos cómo es Fulanita, pero sabemos que es muy guapa, muy alta, muy rubia y muy engreída. Son los datos que nos hacen falta. Más allá, el lector va a ver a Fulanita como le dé la gana. Un ejemplo es el vestuario, yo he leído sobre vestidos de fiesta con todas sus telas, colores y accesorios y luego, en mi mente, le he plantado al personaje el vestido que le me ha dado la gana. Vale, si me dices que el vestido es rojo con un corpiño negro, voy a ver un vestido rojo con un corpiño negro pero si me dices que además lleva un abrigo de visón, zapatos con pedrería, peinado con tocado de plumas, collares de piedras preciosas, anillos varios… ¿Ya no te acuerdas de nada, eh?

Deberes para la semana que viene: describir a tus personajes MIENTRAS hacen cosas. Verás la cantidad de detalles innecesarios que vas a tener que omitir. Si tienes a un incauto… digo amigo a mano, deja que lo lea y luego pídele que te describa al personaje a ver si se acuerda de todo lo que has querido destacar.

Solo necesitas práctica, te lo digo yo que estoy en ello.

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