¿Qué es la fantasía oscura?

Si consultamos la Wikipedia, nos dirá que es un subgénero literario dentro de la categoría Fantasía que combina esta con elementos de terror. Sobre todo se centra en la ambientación, ya que nos habla de una “atmósfera oscura y sombría”, además de una sensación de horror y espanto.
 
En mi opinión, creo que esa forma de englobar la fantasía oscura y todo lo que la rodea es quedarse en la superficie. Es como si solo definiésemos los recursos para generar terror pero la historia nos importara bien poco. Cuando no es así.
 
Sí, en la fantasía oscura puede haber o no gore. Pueden haber muertes, de hecho, suelen haber muchas. Torturas, mutilaciones, asesinatos. Personajes que sufren, que se desesperan, que viven en un mundo asfixiante. No obstante, en mi opinión, al igual que los pilares fundamentales de la fantasía épica son la eterna lucha entre la luz y las tinieblas, la fantasía oscura también los tiene y son mucho más íntimos y sutiles que la mera descripción de un torturador sacrificando a su presa. Lo que realmente define a la fantasía oscura es la premisa que ya estableció Lovecraft en su día, el padre del horror cósmico y, en mi opinión, también el padre de este subgénero: la locura y la redención.
 
 
 
No hay fantasía oscura sin locura. En ese mismo momento en que se empieza a mezclar el mundo real (entendámoslo como nuestro mundo real o el mundo que los personajes perciben como real) con los elementos que usemos para darle su atmósfera terrorífica, en ese mismo momento en que nuestros personajes sufran una transformación en su psique, ya que se están enfrentando a una nueva realidad y a la aceptación de esta, en ese momento en que nace la pregunta: “¿me he vuelto loco?”, ahí comienza la fantasía oscura.
 


 
Lovecraft nos lo definía como la llamada de los dioses antiguos, la activación de un mecanismo ancestral que nos conectaba con la parte más oscura de nuestra psique. En ese momento, el mundo que rodea al personaje se vuelve hostil, lleno de secretos y misterios, que pueden costarle la vida. En ese momento, uno se ha de aferrar a sus creencias y convicciones, ha de buscar la manera de entender una realidad que se agita en su contra y que quiere acabar con él. Un mundo que no te protege, sino que te da caza. Una llamada a los abismos. Solo los puros de corazón, los que hayan alcanzado la virtud, los que sean capaces de expiar sus pecados, puede que de las formas más horrendas e inimaginables, serán capaces de superar los horrores que esconde esa llamada y su propia psique. La locura o la redención. La bajada del héroe a los infiernos, que se convierte en un aterrador canto de sirena: arráncate los ojos  o quédate en este abismo de oscuridad.
Eso, en mi opinión, es la fantasía oscura.
 
 

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