Warcraft: El Origen — Review [Spoilers]

Una de las películas más esperadas del año, por lo menos para mí, ha sido la primera película —espero que, por lo menos, lleguen hasta Warcraft III— de la franquicia de World of Warcraft, de la compañía Blizzard. Ya había visto muchos vídeos, con y sin spoilers, sobre ella y sabía lo que me esperaba. He de reconocer que me ha gustado e incluso me he quedado con ganas de más, no obstante, yo miraba a mi hermana y a mi amiga Lara por el rabillo del ojos con el pensamiento «no se tienen que estar enterando de nada». Es obvio que le faltan bastante minutos de metraje, de hecho, se rumorea que la versión extendida tiene 40 más y en algunas partes la han cagado con el doblaje, como no traducir «fel» por magia vil. Pero vamos por partes, como dijo Jack el Destripador.
Primero de todo, no puedo dejar de desgranar al personaje de Anduin Lothar. Ese Travis Fimmel aún poseído por Ragnar Lothbrok que se muestra desaliñado, sin decoros, algo maleducado y, por si faltaba, luchando en un Mak’gora descalzo. Dista tanto del personaje calvo, poco atractivo físicamente y mucho más honorable del Anduin Lothar de las novelas y del «lore». No me malinterpretéis, me encanta el personaje de Ragnar y su carácter desenfadado, desairado y bastante indomable; pero para un guerrero de la futura Alianza, que se supone que es un comandante curtido en batallas y que tiene sus buenas heridas de guerra, ver a Ragnar con más pelo —porque el pobre lo va perdiendo por temporadas— no es que me haya gustado mucho. De hecho, lo encuentro excesivamente comercial.
Sigamos con Garona, esa semiorca tan atractiva que como dice Lara, su único defecto son unos colmillos a la True Blood —además de los pelos de choni que me lleva—. ¡Ni punto de comparación con la Garona original! Que la muchacha está muy bien para el ojo, pero de nuevo es una excusa demasiado comercial. No es que les culpe, señores de Blizzard y Legendary, es que es lo mismo una y otra vez. Por supuesto, Garona y Anduin tienen que enamorarse y tener un romance —sin escena de sexo, ahí me han tocado la moral— y ser «el chico y la chica» de toda película de aventuras que se precie. En el «lore» y los libros, Garona es la amante de Medivh, el cual la acaba corrompiendo y obligándola a matar al rey Llane, en presencia de su hijo Varian. De hecho, ambos engendran a un hijo, Med’an. El personaje no me disgusta, creo que el giro del desenlace, cuando Llane le pide que sea ella quien lo mate para que pueda cambiar a la Horda desde dentro y llevar a Azeroth a la paz, está muy chulo. No obstante, tampoco pasaba nada porque ella y Medivh fuesen los que tuviesen ese romance, como originariamente era. Muy cómico el momento que el Guardián le habla de un antiguo amor que lo quiso por si mismo, en clara alusión a ella.
Khadgar, es de lo mejorcito de la película. No se explica como aprende a hacer magia y tampoco se aclara si es un aprendiz de mago, un mago ya formado de una escuela de magia determinada —fuego, escarcha o arcana—, o por qué dejó sus votos. Muy bueno el guiño de transfiguración, cuando convierte al soldado que guarda la celda de Anduin en oveja —gran putada si estás haciendo PVP, ya os lo digo—. Mago o aprendiz de carácter curioso, introvertido, astuto. En el «lore», Khadgar es el aprendiz de Medivh, nunca renuncia a sus votos. Se instala en Karazhan para aprender todos sus secretos y ayudar a su nuevo maestro, sufriendo visiones en la torre que le llevan a averiguar por qué Medivh actúa de una forma tan extraña y descubrir que está ayudando a los orcos a invadir Azeroth. En la versión original, Medivh tiene una especie de conexión espiritual mística con Sargeras, el titán oscuro, lo que le lleva a acometer actos viles y atroces. Se cuentan muchas historias sobre las mazmorras de Karazhan, muchas y muy terribles. En la película, lo que yo he interpretado, es que como bueno guardián que se precie (es una premisa universal), es corrompido por el mal que guarda —como si el «fel» fuese una droga para él— y acaba convirtiéndose en un demonio. Entre Khadgar y Anduin lo matan y este recapacita al final. En este punto, Khadgar debería haberse convertido en un viejo decrépito, como maldición por matar a su maestro; no sucede. Como dice PrinceJaume en su vídeo sobre la película, es posible que no hayan querido seguir esa premisa porque Khadgar conecta con el público más joven, heredero de las novelas de Harry Potter.
Sobre los orcos, me parece que el CGI y ambientación es increíble, ¡he disfrutado como una niña! Durotan for warchief! Un personaje muy bien trabajado, honorable, angustiado y que busca la mejor para su pueblo. Un desastre su muerte a manos de Gul’dan, Orgrim rascándose los huevos mientras mataban a su amigo. ¡Qué Mak’gora ni qué leches, si ves que está haciendo trampas el viejo carcamal! Muy buena, por cierto, la escena de Draaka depositando al futuro Thrall en el río con una cesta, en alusión a Moisés. Un guiño genial que espero usen para Warcraft II. De la Horda no digo más porque soy ally, a parte de la desastrosa escena de la Mak’gora de Anduin y Puñonegro, que lo mata de una manera tan tonta cuando está imbuido de «fel». Con lo que cuesta matarlo en la raid de Warlords of Draenor, ¡un tocahuevos! Eso sí, me ha encantado la siguiente escena, cuando los orcos lo dejan pasar y le muestran su orgullo al caminar junto a ellos.
En mi opinión, es una película hecha para fans. Muy muy buenas escenas de recreación del juego que hacían que se me pusiese la piel de gallina, como las vistas aéreas de Forjaz y Ventormenta. La posada de Orgullo de León está al milímetro, solo me ha faltado la herrería en frente al salir fuera. Es un película con muy buenos efectos especiales, sin embargo, la historia tiene muchos fallos, no se entienden algunas cosas y otras están contadas de una maneras muy concentrada. Señores de Blizzard, ¿es que acaso no tienen suficiente material para hacer una serie? 

One Reply to “Warcraft: El Origen — Review [Spoilers]”

  1. ¡Una serie! ¡Que hagan una serie! Costaría dinerito y les saldría cara pero creo que sería mucho más acertado.

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